SESIÓN 3
Consecuencias del Abuso Sexual Infantil.
TESORO DE LA SEMANA
Eclesiastés 4:12: «Uno solo puede ser vencido, dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente!», BAD.
En cada enseñanza consideraremos tres aspectos:
La revelación es el conocimiento espiritual de la Palabra de Dios; es decir, la comprensión que nos da el Espíritu Santo. Como consecuencia, la luz de Dios ilumina nuestra vida.
La instrucción es el entendimiento natural o intelectual que permite ajustar la voluntad a partir de aquella luz que se ha recibido por revelación para obedecerla. En otras palabras, la revelación percibida en nuestro espíritu se afianza en nuestra mente preparándonos para el cambio y la acción.
La aplicación es el conocimiento empírico; es decir, el que se adquiere al utilizar los nuevos conocimientos. Con este último paso honramos a Dios y revolucionamos el mundo visible e invisible con el poder del Señor impartido por su Palabra.
Revelación: El poder de la fe en Dios
«¡El Espíritu del Señor está sobre mí!, sepan que Jehová me ha ungido. Me ha enviado con un buen mensaje para los humildes, para sanar los corazones heridos, para anunciar a los desterrados su liberación, y a los presos su vuelta a la luz. Para publicar un año feliz lleno de los favores de Jehová, y el día del desquite de nuestro Dios. Me envió para consolar a los que lloran y darles (a todos los afligidos) una corona en vez de ceniza, el aceite de los días alegres en lugar de ropa de luto, cantos de felicidad… Por haber sido tan grande su humillación y no haberles tocado más que insultos, su suerte se restablecerá. Recibirán en el país de ellos el doble de todo y nunca se terminará su felicidad. Pues como yo, Jehová, amo la justicia y odio el robo y el crimen, les entregaré sin falta su recompensa y haré con ellos un contrato que durará siempre. Sus hijos se harán famosos entre las naciones y sus nietos, en medio de los pueblos…«, Isaías 61:1-9 (BL95).
Jesús inició su ministerio terrenal con la lectura de este pasaje. Estos versículos son dinamita pura y representan sus credenciales ministeriales. Como verás, no se presenta de manera humana diciendo qué estudios teológicos o grados académicos ha conseguido en la escuela de los hombres sino que proclama el poder espiritual que lo habilita para destruir el mal y liberar a los oprimidos por Satanás. Promete sobre la base que quien puede sustentar lo que dice (Dios mismo) bendiciones maravillosas sobre los abatidos, abusados y desahuciados, manifestarles su amor inalterable.
En Isaías 61:1-2 dice que Jesús:
- Trae buenas noticias a los abatidos, es decir, a los afligidos por las calamidades. Sin importar el origen de tu abatimiento Dios puede cambiar el estado de tu corazón trayendo paz sobrenatural y reposo en su presencia.
- Liberta a los cautivos y ordena apertura de la cárcel. Esta expresión encierra una idea doble: prisión y oscuridad. El abuso atormenta en lo más íntimo del alma. Jesús libera de la oscuridad mental (sensación de embotamiento, no poder pensar o no poder dejar de pensar) y de la prisión del alma (sensación de asfixia, tormento o esclavitud).
En Isaías 61:3 se expresa de dónde proviene la fuente de bendición. El Espíritu ungió a Jesús y fue enviado para ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y sean llamados árboles de justicia, plantíos de Jehová, para gloria suya.
Jesús ordena en este versículo que se les dé a los afligidos:
- Una corona, como símbolo de distinción y aprobación (gloria en lugar de ceniza, en el original es tiara o corona). Las víctimas de abuso muchas veces se sienten ‘diferentes’ al resto, como inferiores, marcadas o dañadas en su valor intrínseco. Sin embargo, Dios las exalta otorgándoles una nueva dignidad: honra, libertad, aceptación, paz, junto con la anulación de toda culpa. La mujer samaritana es un claro ejemplo. Después de una charla con el Señor en el brocal del pozo, la que se escondía de otras mujeres a causa de la vergüenza por su pasado, se dirige a la ciudad e invita a todas las personas a conocer a Jesús. Aquella mujer divulgó su pasado con honestidad y sin timidez porque poseía una nueva dignidad, Juan 4:6-29. Su transformación era real y absoluta.
- Alegría (óleo de gozo). En la antigüedad se utilizaba el perfume para manifestar respeto a los huéspedes de honor. Cuando un invitado llegaba al hogar anfitrión el perfume simboliza estima y aprecio. Dios decreta que toda persona que hasta hoy estuvo afligida (enlutada) reciba un perfume sobrenatural, es decir, una manifestación espiritual que confiera el honor y la distinción que para Dios siempre ha tenido dicha persona y que el diablo ha querido destruir por medio de sus emisarios. Proverbios 27:9 dice: «El ungüento y el perfume alegran el corazón…». ¿Cómo surge el gozo? Si una persona puede aceptar que Dios la ama entrañablemente, si decide recibir su amor y dejarse saturar por su bondad, el gozo surgirá como una consecuencia natural del obrar del Espíritu Santo.
- Manto de gloria en lugar de espíritu angustiado. Se refiere a los antiguos vestidos de brillantes colores que expresaban reconocimiento, júbilo y deseo de celebración. El milagro de la restauración interior se deja ver en el exterior mediante un rostro brillante y lleno de luz. Cuando Dios obra en el corazón humano todos pueden ver esa extraordinaria obra.
- Vigor, optimismo y nuevas fuerzas. Esa es la idea que comunica la expresión árboles de justicia. El sacrificio de Cristo afecta positivamente todas y cada una de las facetas de la vida. Vigoriza el espíritu, pero también renueva el cuerpo. ¡Hasta los huesos sienten el impacto del Dios Todopoderoso! En lugar de la apatía y el descuido, el Espíritu Santo confiere fuerzas sobrenaturales para cumplir con la misión encomendada. Da entusiasmo, ganas de vivir y la sabiduría para disfrutar de las cosas más pequeñas.
Como si fueran pocas estas bendiciones agrega que son plantados por Dios, lo cual subraya la autoridad que Él derrama sobre cada vida restaurada. Gente que no se mueve, gente que permanece, gente que cuenta con el respaldo de Dios porque Él mismo los ha plantado. ¡Bendita gloria!
¡Cómo anhelamos que esta poderosa declaración impregne tu existencia y cada recuerdo de tu vida pasada!
La Biblia es el único libro que trae vida porque comunica el amor de Dios y proclama sus promesas.
Dios revierte el impacto negativo de las malas experiencias acumuladas con los años. Sabe que el diablo ha intentado destruirte, pero aunque sea el príncipe de este mundo no es el dueño de tu destino. Solo Dios tiene ese privilegio y quiere amarte, sanarte y bendecirte.
Hebreos 7:26: “Jesús… es santo, en él no hay maldad y nunca ha pecado”, TLA
Santiago 1:17: “Dios nunca cambia… y es quien nos da todo lo bueno y todo lo perfecto”, TLA
Santiago 5:10: “… Y es que Dios es muy bueno y amoroso con los que sufren”, TLA.
El abuso escinde la autoestima debilitándola hasta el punto que la persona pierde su autoconfianza. Muchos se sienten ante la vida como una débil caña azotada por las calamidades. Frente a esa auto-percepción negativa Dios decreta que sea renovada la visión espiritual y, de ahora en adelante sea considerada y se vea a sí misma con fuerza, vigor y seguridad. Ningún viento de adversidad la moverá, ninguna tormenta de maldad la quebrará, ninguna mala noticia será tan fuerte como para cortar su vida o abortar su propósito. ¡Alabado sea el Señor!
Instrucción
Notemos la promesa contenida en Isaías 61:7-8: «Por haber sido tan grande su humillación y no haberles tocado más que insultos, su suerte se restablecerá. Recibirán en el país de ellos el doble de todo y nunca se terminará su felicidad. Pues como yo amo la justicia y odio el robo y el crimen, les entregaré sin falta su recompensa y haré con ellos un contrato que durará siempre», BL95.
Como si fueran pocas todas las extravagantes bendiciones que hemos analizado en los versículos anteriores, aquí se añade una ventaja extra del tamaño de Dios. Este párrafo bíblico publica la manera en que Dios trata con la injusticia. Como Juez Justo y Todopoderoso decreta que se le otorgue a la víctima el doble de recompensa por la calamidad que ha padecido. Dios dictamina un resarcimiento en todos los niveles. ¡Qué enorme diferencia con la justicia humana! En caso de que un juez ordene una compensación por los males sufridos solo podrá limitarse al ámbito económico. En cambio, Dios dictamina que se haga restitución en todos los órdenes de la vida, es decir, a nivel físico, mental, emocional y espiritual; y que abarque el presente, el futuro y la eternidad.
Aplicación
¿Cómo puedo bendecir mi futuro?
Primero, creyendo a la Palabra de Dios.
Segundo, proclamando cada promesa aquí revelada, todos los días en voz alta.
Tercero, obrando a partir de hoy en consonancia con cada promesa proclamada; es decir, aceptar la verdad de Dios y concebir por la fe cómo Dios bendecirá, favorecerá y prosperará a aquellos a quienes también ha restaurado. El único futuro posible para alguien que hace suya las promesas que Dios ha decretado es un futuro de extraordinaria bendición.
Si has sido víctima de abuso queremos que en esta semana busques a Dios en tu lugar secreto. Vacía tu alma ante Él y ruega por su ayuda, su sanidad y su liberación definitiva. No te rindas a tu cambiante clima emocional. Apóyate en la fe y permite que Dios sane y restaure cada parte de tu vida. No levantes defensas en su presencia, suelta tu dolor ante Él. Si muchas sombras han cubierto tu alma y reconoces pecados del espíritu como enojo, ira, odio, deseo creciente de venganza, maledicencia u otros, no dejes que sigan creciendo y envenenando tu ser. Renuncia a esos pecados y pídele al Señor que todos los espacios vacíos que se generen al echar esas raíces amargas de tu vida sean ocupados por su Santo y dulce Espíritu.