DIA 1 – Jesús y las disciplinas espirituales
Lo que queremos lograr en este día
- Identificar el peligro del engaño espiritual.
- Reconocer que apartarse de la comunión con Dios abre la puerta al error.
- Comprender que conocer a Dios es la clave para discernir la verdad.
- Decidir imitar el ejemplo de Jesús en las disciplinas espirituales.

TEXTOS CLAVE:
- “Los que dicen que permanecen en Él, deben andar como Él anduvo” (1 Juan 2:6 RV1960).
- “Entonces vi que el Cordero rompió uno de los sellos, y oí que uno de los cuatro seres vivientes me decía con voz de trueno: «¡Ven!» Yo miré, y vi un caballo blanco. El que lo montaba tenía un arco, y le fue dada una corona, y salió para vencer y seguir venciendo” (Apocalipsis 6:1-2 RVC).

REFLEXIÓN
Te sugerimos buscar en tu biblia los diferentes versículos citados. Puedes anotar tus pensamientos y lo que Dios te revele en un cuaderno personal.
- La eternidad está directamente relacionada con nuestra relación con Dios.
- No se trata de una espiritualidad superficial ni de una fe heredada, sino de una vida cultivada en intimidad con Él.
Se han escrito volúmenes enteros afirmando que el jinete del caballo blanco de Apocalipsis capítulo seis es Cristo y, otros tantos, asegurando que es el anticristo.
Escritores ampliamente reconocidos, pastores de gran trayectoria, versados comentaristas bíblicos y cientos de intérpretes de la profecía apocalíptica no se ponen de acuerdo.
¿Tendrá algo que ver el diablo en este asunto? No lo dudes. Satanás es un imitador consumado.
- Cristo siembra la buena semilla; el diablo siembra la cizaña, Mateo 13:24-25.
- Dios sella a sus siervos, Apocalipsis 7:3; el diablo marca a sus seguidores, Apocalipsis 13:16.
- Cristo cita las Escrituras, el diablo también lo hace, Mateo 4:6.
- Cristo hace milagros, el diablo prodigios mentirosos, 2ª Tesalonicenses 2:9.
- Dios tiene un hijo, Juan 1:18; Satanás tiene “al hijo de perdición”, 2ª Tesalonicenses 2:3.
- Dios tiene una iglesia, el diablo tiene una congregación, Apocalipsis 2:9.
No es de extrañar entonces que el anticristo aparezca en un corcel blanco, tal como Cristo lo hará cuando regrese por segunda vez, Apocalipsis 19:11.
El peligro del engaño espiritual en tiempos de confusión.
El propósito del diablo es confundir, engañar y arrastrar a las personas al infierno y para eso se viste como ángel de luz, 2ª Corintios 11:14.
Jesús dijo: “Llegarán muchos falsos profetas y engañarán a muchas personas”, Mateo 24:11 (TLA).
La profecía se está cumpliendo. Tenemos líderes que niegan, entre otras doctrinas, la deidad de Cristo y la salvación por gracia: “… El Espíritu Santo nos dice claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe verdadera; seguirán espíritus engañosos y enseñanzas que provienen de demonios”, 1ª Timoteo 4:1 (NTV).
El descuido de la intimidad con Dios: la raíz del error.
Observa la frase “se apartarán de la fe verdadera”. Cuando un creyente se desconecta de Dios queda bajo la influencia de espíritus engañadores y se convierte en un siervo de Satanás llevando a otros al error. Pablo dijo que son “engañados… engañando a otros”, 2ª Timoteo 3:13 (OSO).
Enseñan cosas aberrantes como que el Espíritu Santo es una fuerza, Dios no habla, los retiros espirituales no son bíblicos, orar en comunidad no es necesario, congregarse no afecta la vida espiritual, el anticristo ya vino, etc.
¡Todo esto por haber descuidado la intimidad con Dios!
Conocer a Dios: la clave del discernimiento espiritual.
¿Cómo hacemos entonces para darnos cuenta de aquello que es falso? ¡Conociendo lo verdadero! “El Espíritu Santo, que es la Verdad… los guiará a toda la verdad…”, Juan 16:13 (NT-BAD).
Los cajeros son hábiles para reconocer billetes falsos porque conocen muy bien el dinero auténtico.
Lo mismo sucede en el mundo espiritual. Lo real y auténtico proviene de Dios. La clave es conocerlo a Él: “El Hijo de Dios… nos ha dado entendimiento, para que podamos conocer al Dios verdadero”, 1ª Juan 5:20 (NTV).
Pablo dijo: “Todo lo demás no vale nada cuando se le compara con el infinito valor de conocer a Cristo Jesús… Quiero conocer a Cristo…”, Filipenses 3:8-10 (NTV).
Pedro ordenó: “Conozcan mejor a nuestro Señor y Salvador Jesucristo…”, 2ª Pedro 3:18 (PDT).
Jesús insistió en que sus discípulos conocieran a Dios: “Padre… te he dado a conocer a los que me diste… y seguiré haciéndolo”, Juan 17:5-6 y 26 (NTV).
David le dijo a Salomón: “… Hijo mío, aprende a conocer íntimamente al Dios de tus antepasados…”, 1º Crónicas 28:9 (NTV).
Jesús como modelo de una vida espiritual disciplinada.
La oración, el ayuno, la vigilia, la lectura de la Palabra y los retiros espirituales son claves para conocer a Dios. Jesús practicaba todas estas disciplinas espirituales y nosotros deberíamos seguir su ejemplo: “Los que dicen que viven en Dios deben vivir como Jesús vivió”, 1ª Juan 2:6 (NTV).
🛐 Jesús tenía vigilias de oración:
“Jesús subió a un monte a orar y oró a Dios toda la noche”, Lucas 6:12 (NTV). Jesús hizo una vigilia de oración para escoger a sus discípulos y otras tantas vigilias para cuidarlos: “Mientras yo estaba con ellos… velé por ellos; ninguno de ellos se perdió…”, Juan 17:12 (Castillian).
Los pastores y líderes, ¿seguimos el ejemplo de Jesús de velar por las personas que Dios nos ha confiado? ¡Con muy poca frecuencia!
David practicaba las vigilias de oración: “De noche reflexiono sobre quién eres Señor…”, Salmo 119:55 (NTV). “Me quedo despierto durante toda la noche, pensando en tu promesa”, Salmo 119:148 (NTV).
Jeremías dijo: “Levántate y clama por las noches, cuando empiece la vigilancia nocturna. Deja correr el llanto de tu corazón como ofrenda derramada ante el Señor. Eleva tus manos a Dios en oración por la vida de tus hijos…”, Jeremías 2:19 (BAD).
Aquí tenemos una clara indicación bíblica de cómo empezar una vigilia: derramando nuestro corazón ante el Señor. Y después dice que debemos clamar por nuestros hijos. ¿Con qué frecuencia los padres hacen vigilias de oración por sus hijos? ¡Con razón las cosas están como están en nuestros hogares!
Uno de los beneficios de las vigilias es el poder espiritual: “De día Jesús enseñaba en el templo, pero salía a pasar la noche en el monte llamado de los Olivos, y toda la gente madrugaba para ir al templo a oírlo”, Lucas 21:37-38 (NVI).
La autoridad espiritual no se obtiene mediante el conocimiento académico o el liderazgo sino que se relaciona con la íntima comunión con el Señor.
Cuando los martes vamos al templo para nuestras vigilias de oración congregacional nos embarga la tristeza al ver decenas de personas de todas las edades, a la vera de la avenida Sarmiento con sus heladeras repletas de alcohol, haciendo vigilias de adoración a Satanás. Pero si miramos hacia atrás en nuestra propia vida, nosotros también pasamos noches en vela. Lo hicimos por diversión y para viajar, por un pasatiempo como la pesca, para ganar dinero o lograr títulos académicos. ¡Qué vergüenza que hoy nos cueste hacer vigilias de oración!
⛺ Jesús tenía retiros espirituales
“Jesús… solía retirarse a lugares solitarios para orar”, Lucas 5:15-16 (BAD). “Jesús… se retiró otra vez a lo alto del monte, para estar solo”, Juan 6:15 (DHHe).
Los retiros de Jesús duraban horas o días, Mateo 4:1. Solía ir solo: “… Subió a la montaña para orar a solas…”, Mateo 14:23 (BAD); o llevaba a sus discípulos: “Jesús… se fue al Monte de los Olivos, como era su costumbre. Los discípulos lo acompañaron. Cuando llegaron al lugar, Jesús les dijo: “Oren…”, Lucas 22:39-40 (TLA).
Los retiros espirituales de Jesús con sus discípulos eran habituales. Esa es la razón por la que Judas supo dónde encontrarlo la noche que lo entregó: “Judas… conocía aquel lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos”, Juan 18:2.
El retiro es una pausa en nuestra vida cotidiana para profundizar nuestra relación con Dios. Es un tiempo propicio para hacernos un chequeo espiritual. Puede durar algunas horas o extenderse por varios días.
Esta disciplina espiritual es difícil de practicar porque la cultura actual nos programa para sentirnos cómodos con el ruido y las multitudes, no con el silencio y el retiro. Estamos más a gusto en un centro comercial que en un sitio solitario o tranquilo. Somos adictos al ruido. No podemos estar en el auto sin encender algún tipo de sonido de fondo. No podemos ir de vacaciones sin poner música apenas nos levantamos. Se acabaron los espacios silenciosos en los que pensábamos acerca de cosas trascendentales como Dios, la muerte y la vida eterna.
🙏 Jesús practicaba la oración
“Cuando Cristo vivió en la tierra… oró llorando y suplicando a gritos…”, Hebreos 5:7 (PDT).
Las oraciones de Jesús no eran en beneficio propio sino para la gloria de Dios. Oró por sus discípulos y sigue haciéndolo, Hebreos 7:25. Incluso llevó a sus discípulos a su lugar de oración, Lucas 22:39.
¿Por qué no seguimos el ejemplo de Jesús? ¿Por qué no hacemos oraciones conforme a su gloria y para su beneficio? ¿Por qué no practicamos las vigilias de oración y los retiros espirituales como Él lo hacía? Los creyentes que dicen amar a Dios pero no viven como Él vivía son solo una imitación.
La oposición espiritual es parte del proceso.
Batallamos con los poderes de las tinieblas todo el tiempo. No debe sorprendernos si Satanás se nos aparece o envía a algunos de sus ‘siempre dispuestos seguidores’ para arruinar nuestros tiempos de oración.
Piensa en Jesús, el diablo se le apareció mientras Él estaba de retiro. Durante cuarenta días lo molestó con el único propósito de romper su comunión con el Padre, Lucas 4:1-2.
Un llamado a decisiones concretas.
Por esta razón no bajemos la guardia. No abandonemos las disciplinas espirituales. Ellas mantendrán viva nuestra comunión con Dios. Tomemos la decisión de no postergar los encuentros con Dios ni un solo día. Encontremos espacios silenciosos para reflexionar en las verdades eternas. Ayunemos y leamos la Biblia con perseverancia.
Recordemos que la vida eterna depende de que conozcamos a Dios: “Éste es el requisito para que obtengan la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, el que tú enviaste a la tierra”, Juan 17:3 (NT BAD).
💬 Para pensar
- ¿Crees todo lo que escuchas solo porque lo dice alguien “espiritual”?
- ¿Disciernes lo que consumes en redes, prédicas que escuchas o cualquier otro contenido cristiano?
👉 El mayor peligro no es el pecado visible, sino el engaño espiritual. La vida eterna no se define por cuánto sabemos de Dios, sino por cuánto lo conocemos.
👉 Jesús nos dejó un modelo claro. Seguirlo implica más que creer en Él: implica vivir como Él vivió.
Preguntas para pensar y actuar
Te sugerimos anotar tus pensamientos en un cuaderno personal.
- ¿Cuándo fue la última vez que te quedaste en silencio delante de Dios?
- ¿Tienes momentos sin celular, sin música, sin distracciones?
- ¿Tu oración gira solo alrededor de tus problemas, o buscas conocer más de Jesús para imitarlo en su vida espiritual?
- ¿Oras para conocer más a Dios o solo para pedirle cosas?

DINÁMICA SUGERIDA
Mi monte de oración.

Materiales Necesarios
- Tu cuaderno de notas.
- Lapicera.
- Biblia.

Desarrollo
- Lee nuevamente este versículo: “Jesús subió a un monte a orar y oró a Dios toda la noche”, Lucas 6:12 (NTV).
- Busca un lugar tranquilo por unos minutos (puede ser una habitación o un lugar silencioso).
- Escribe en tu cuaderno de notas lo que está en tu corazón acerca de estas tres cosas:
- Algo por lo que quieres agradecer a Dios.
- Algo por lo que necesitas dirección de Dios.
- Una persona por la que vas a interceder.

Cierre
- Dedica unos minutos a orar por esas tres cosas, recordando que Jesús buscaba al Padre en oración.
DESAFÍO PARA ESTE DÍA
- Prioriza encuentros diarios con Dios.
- Recupera el valor del silencio y la reflexión.
- Persevera en la lectura de la Palabra.
- Practica el ayuno con propósito espiritual.
- Valora los retiros y vigilias de oración.
- Cuida la vida congregacional.

ORACIÓN
“Padre Santo, me acerco a Ti una vez más para clamar que me libres de cualquier engaño espiritual; decido cada día alimentar una relación de comunión contigo y declaro que discernimiento del cielo, vienen a mi mente y mi corazón. Quiero imitar a Jesús y vivir como Él vivía. Que tenga la fortaleza del cielo para hacer de la práctica de las diferentes disciplinas espirituales mi forma de vida, así como lo hacía Jesús, en Su santo y bendito Nombre, amén y amén”.
