DIA 7 – Entendimiento espiritual
Lo que queremos lograr en este día
- Identificar la fuente del entendimiento, para reconocer si mis pensamientos, decisiones y actitudes provienen de la sabiduría natural o de la sabiduría espiritual.
- Discernir el fruto visible en mi vida, y así evaluar si lo que manifiesto (emociones, reacciones y obras) refleja la sabiduría de lo alto o la terrenal.
- Perseverar en las disciplinas espirituales, comprometiéndome a orar, meditar en la Palabra y depender del Espíritu Santo para crecer en entendimiento espiritual.

TEXTOS CLAVE:
- También le pido a Dios que les haga comprender con claridad el gran valor de la esperanza a la que han sido llamados, y de la salvación que él ha dado a los que son suyos. Pido también que entiendan bien el gran poder con que Dios nos ayuda en todo. El poder de Dios no tiene límites; con ese mismo poder Dios resucitó a Cristo y le dio un lugar en el cielo, a la derecha de su trono; (Efesios 1:18-20 – TLA).
- “El dios de este siglo cegó el entendimiento…” (2 Co 4:4 – RVC).
- “¿Así que eres sabio y entendido?… veremos sus frutos en tu conducta… Si te vuelve amargo, celoso, peleador, no te fíes…Esa clase de sabiduría…viene…de la tierra, de tu propio genio y del demonio… donde hay envidia y ambición habrá también…muchas cosas malas. En cambio, la sabiduría que viene de arriba…es recta (pura) y pacífica, capaz de comprender a los demás (amable)…produce buenas obras, no es parcial ni hipócrita…Los que trabajan por la paz…cosechan frutos en todo lo bueno”, Santiago 3:13-18, BLA.

REFLEXIÓN
Te sugerimos buscar en tu biblia los diferentes versículos citados. Puedes anotar tus pensamientos y lo que Dios te revele en un cuaderno personal.
La guerra espiritual no se define principalmente por lo que hacemos, sino por la fuente que gobierna nuestro entendimiento, por vivir bajo el señorío de Cristo y por la dirección del Espíritu Santo.
La Biblia revela que existen distintos niveles de entendimiento:
1. Entendimiento natural: Relacionado con la inteligencia humana: aprender, razonar, deducir. No garantiza decisiones sabias.
2. Entendimiento emocional: Capacidad para procesar deseos, impulsos y reacciones. Afecta directamente cómo vivimos y nos relacionamos.
3. Entendimiento espiritual: Es la fuente que gobierna pensamientos, emociones y acciones. Aquí se define si nuestra vida produce fruto de Dios o del infierno.
Aquí radica el epicentro de la guerra espiritual. Vamos a ver cuál es la razón.
Todos contamos con capacidades básicas para comprender, percibir, distinguir, comparar, hacer conclusiones o deducciones. Esto se relaciona con la inteligencia natural, en el plano netamente humano. Este es un grado de entendimiento.
Ahora bien, no todos los que tienen capacidades en las matemáticas o son muy buenos alumnos en el colegio tomarán decisiones sabias. Es cierto que poseen capacidades naturales para aprender, pero carecen de inteligencia emocional. Este es otro grado de entendimiento.
¿Qué involucra la inteligencia emocional?
Es la capacidad, no tanto para memorizar sino para conducir la vida de manera productiva. Se relaciona con la forma de procesar los hechos, con los deseos que aparecen y las habilidades para moderar esos impulsos.
En definitiva, es todo pensamiento y acto que surge de nosotros. Pero existe un escalón más, netamente espiritual y es lo que opera detrás de nuestros pensamientos y acciones.
En otras palabras, la fuente de la que se nutre nuestra inteligencia emocional. Podemos servir a Dios; pero si lo hacemos con rivalidades y discordias, según Santiago esa fuente brota del infierno. No es solo lo que hago, sino lo más profundo asociado a ello.
Por eso es el epicentro de la guerra espiritual. Si la fuente se corrompe, el río que surge de ella estará corrompido. “¿Así que eres sabio y entendido?… veremos sus frutos en tu conducta… Si te vuelve amargo, celoso, peleador, no te fíes…Esa clase de sabiduría…viene…de la tierra, de tu propio genio y del demonio… donde hay envidia y ambición habrá también…muchas cosas malas. En cambio la sabiduría que viene de arriba…es recta (pura) y pacífica, capaz de comprender a los demás (amable)…produce buenas obras, no es parcial ni hipócrita…Los que trabajan por la paz…cosechan frutos en todo lo bueno”, Santiago 3:13-18, BLA.
Detrás de lo que hacemos pueden existir deseos siniestros o egoístas. En otras palabras, damos una imagen y, para ello, recurrimos al ocultamiento.
Ese fue el pecado de Ananías y Safira. No fue que se quedaran con parte del dinero, porque era de ellos. Su pecado fue aparentar bondad, usando el engaño. Querían dar una imagen. Se valieron de la astucia, pero esa ‘sabiduría’ era diabólica.
Si usamos la ‘sabiduría’ para favorecer nuestros intereses egoístas, empleando medios anticristianos o técnicas humanas y no en el Espíritu de Dios, todo esto es “sabiduría carnal” que brota de nuestro malvado corazón, atizado por el mismo diablo.
En definitiva, la Biblia distingue dos fuentes de las cuales se nutre nuestro entendimiento:
1) Sabiduría natural.
2) Sabiduría espiritual. ¿Cómo obtener el entendimiento o sabiduría del cielo?
¿Cómo obtener la sabiduría del cielo?
1. Orar y perseverar.
Debemos orar por sabiduría, perseverando en las disciplinas espirituales: “Oramos… para que Dios les conceda sabiduría y entendimiento (comprensión) espiritual…”, Colosenses 1:9, PDT. “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará. Dios es generoso y nos da todo con agrado”, Santiago 1:5, PDT.
¡Es tan importante este tipo de sabiduría que requiere oración perseverante! No podemos poseer entendimiento espiritual sin contar con el gobierno creciente del Espíritu Santo.
2. Elegir la santidad.
Debemos elegir lo correcto. Pablo establece la relación entre santidad y sabiduría espiritual: “…en todos nuestros asuntos, hemos vivido en santidad… Hemos dependido de la gracia de Dios y no de nuestra propia sabiduría humana…”, 2a Corintios 1:12, NTV.
3. Leer y meditar la Palabra.
Debemos leer la Palabra y meditar en ella. El Espíritu Santo mudará el rostro, cambiará las emociones y sanará el alma por medio de la Palabra.:“…sus rostros estaban cargados de tristeza”, Lucas 24:17 NTV. “…Jesús les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras”, Lucas 24:45, PDT.
Cómo resultado dijeron: “… ¡Con razón sentíamos como que el corazón nos ardía de emoción cuando nos venía hablando y explicando las Escrituras…!”, Lucas 24:32, PDT.
El mundo emocional de estos discípulos fue mudado por la revelación de la Palabra y el poder de Cristo resucitado. ¿Qué sabiduría se expresa en nuestra vida?
La revelación cambia el estado emocional y la dirección de la vida.
Cristo como Kyrios (Señor).
El fruto del entendimiento espiritual.
Para pensar: El epicentro de la guerra espiritual.
- El diablo no siempre ataca lo visible, sino el entendimiento.
- Si Cristo no gobierna, lo harán el ego, las emociones desordenadas, el mal genio o directamente el infierno.
- La guerra espiritual no se define principalmente por lo que hacemos, sino por la fuente que gobierna nuestro entendimiento, vivir bajo el señorío de Cristo y ser guiados por el Espíritu Santo.
- Cuando declinamos en la búsqueda de Dios, el enemigo toma ventaja. Pero cuando nos volvemos de todo corazón al Señor, el velo se quita y la luz vuelve a brillar.
Preguntas para pensar y actuar
Te sugerimos anotar tus pensamientos en un cuaderno personal.
- ¿Desde qué fuente estás tomando decisiones hoy?
- ¿Quién está gobernando hoy tu manera de pensar, sentir y decidir?
- ¿Hay actitudes “espirituales” en tu vida que en realidad esconden orgullo o egoísmo?
- ¿Qué área de tu vida aún no está bajo el señorío de Cristo?
- ¿Estás perseverando en la oración y la Palabra, o solo de forma ocasional?
- ¿Qué tipo de fruto se está manifestando en tus relaciones?

DINÁMICA SUGERIDA
Tomando el control del entendimiento.

Materiales Necesarios
- Tu cuaderno de notas.
- Lapicera.
- Biblia.

Desarrollo
✍️1. Exposición total.
- Toma tu cuaderno de notas y escribe:
Pensamientos repetitivos.
Reacciones recientes.
Emociones dominantes.
Ahora sé honesto contigo mismo:
¿Dónde hay ego?
¿Dónde hay celos o competencia?
¿Dónde estás aparentando algo?
Escribe resaltándolo con algún color: “Fuentes incorrectas en mí”.
2. Confrontación espiritual.
Ahora ponte de pie y lea tu lista en voz alta.
Después declara con autoridad:
2 Corintios 10:5.
“Rechazo toda sabiduría terrenal, animal y diabólica”.
“No voy a vivir gobernada por mi carne ni por engaño”.
“Todo pensamiento se somete a Cristo”.
Levanta tus manos como un acto de rendición o arrodíllate y entrega cada punto uno por uno:
“Señor, te entrego mi orgullo…”.
“Te entrego mi manera de reaccionar…”.
“Te entrego mi necesidad de aparentar…”.
No lo hagas en general; nombra cada punto/pecado específicamente.
3. Activación del espíritu.
Lee en voz alta:
Santiago 3:17 “ En cambio, la sabiduría que viene de arriba…es recta (pura) y pacífica, capaz de comprender a los demás (amable)…produce buenas obras, no es parcial ni hipócrita…”.
Gálatas 5:22-25 “…el Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos. Nos hace ser pacientes y amables, y tratar bien a los demás, tener confianza en Dios, ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. Si el Espíritu ha cambiado nuestra manera de vivir, debemos obedecerlo en todo”.

Cierre
- Declara:
- “La sabiduría de lo alto gobierna mi vida”.
- “El Espíritu Santo gobierna mis pensamientos”.
- “Mi corazón produce fruto correcto”.
- Quédate en silencio unos minutos, dejando que Dios te ministre.
- Repite.
“La fuente vieja ya no gobierna mi vida”.
“Hoy comienza un nuevo entendimiento”.
DESAFÍO PARA ESTE DÍA
- Ora específicamente por entendimiento espiritual.
- Rinde conscientemente cada área de tu vida al Señorío de Cristo.
- Lee Santiago 3:13–18 y pide al Espíritu Santo que examine la fuente de tus motivaciones.
- Decide obedecer, no solo entender.

ORACIÓN
“Señor Jesús, clamo para crecer en el entendimiento espiritual a través de la práctica de las diferentes disciplinas espirituales. Anhelo que en mi vida se manifieste Tu sabiduría, y deseo crecer y alimentar una relación profunda de amistad con el Espíritu Santo. Te ruego que me des la fortaleza que necesito para permanecer firme obedeciendo tu Palabra cada día, y honrarte en cada área de mi vida, en el Nombre de Jesús, amén”.