DIA 7 – Conviértete en una llama viviente

Lo que queremos lograr en este día

  • Reconocer el mandato de dios para mi propia vida de predicar el Evangelio
  • Dar al menos un paso concreto para compartir de Jesús con alguien
  • Dejar de esperar “confirmaciones” y actuar con fe
  • Buscar la presencia de Dios a través de la obediencia

TEXTOS CLAVE:

  • “Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo”, Mateo 28:19-20 (NVI)
  • “Entonces Jesús les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras, y les dijo: “… Vayan y díganle a la gente que sus pecados pueden ser perdonados. Díganles que cambien su manera de pensar y de vivir. Si ellos hacen esto, Dios los perdonará. Empiecen desde Jerusalén y anúncienlo en mi nombre a todas las naciones’”, Lucas 24:45-47 (PDT).

REFLEXIÓN

📝 Te sugerimos buscar en tu biblia los diferentes versículos citados. Puedes anotar tus pensamientos y lo que Dios te revele en un cuaderno personal.

La obediencia garantiza Su presencia.

Nota el nexo (en el pasaje de Mateo 28): “vayan y hagan discípulos” y “estaré con ustedes siempre”.
Cuando salimos a predicar, Él va con nosotros. Y si no le obedecemos, ¿seguirá estando con nosotros? Una cosa es segura, la obediencia garantiza la presencia de Dios en nuestras vidas.

La unción y la gran comisión van de la mano. “Y los discípulos… salieron a anunciar por todas partes las buenas noticias del reino. El Señor Jesús los acompañaba y los ayudaba por medio de señales milagrosas…”, Marcos 16:20 (TLA).

Leamos de corrido: “vayan… estaré con ustedes siempre… los discípulos salieron… el Señor Jesús los acompañaba y los ayudaba por medio de señales milagrosas”.

Compáralo con este otro pasaje: “Estaré contigo dondequiera que vayas”, Josué 1:9 (DHH).

Observa que el pasaje no dice: “Estaré contigo dondequiera que yo te lleve”; dice: “dondequiera que vayas”. Dios va adonde tú vas. Si tú te quedas, Él se queda.

Hay personas que dicen: “te seguiré al lugar que me lleves” o, “si Dios me pide que vaya, yo voy”. Esas personas están siempre paradas haciendo nada. Nunca avanzan porque están esperando, siempre esperando. Es al revés. ¡Adonde tú vayas Él irá contigo! La orden de marchar ha sido dada. No se necesita ninguna confirmación. Solo necesitas obedecer.

Obedecer activa el mover de Dios.

Observa el siguiente pasaje: “Después de la muerte de Esteban, los seguidores de Jesús fueron perseguidos… muchos de ellos huyeron… fueron a Antioquía y anunciaron el mensaje del Señor Jesús… Y Dios les dio poder y los ayudó para que muchos aceptaran el mensaje y creyeran en Jesús”, Hechos 11:19-21 (TLA).

A raíz de la persecución muchos cristianos huyeron llevando el evangelio a cada paraje, región o ciudad a la que emigraban.

¿Quién envió a Felipe a Samaria? Nadie. Fue solo. Sin embargo, un gran avivamiento acompañó al hombre que obedeció el mandato de predicar hasta lo último de la tierra.

Hay personas esperando un llamado especial de Dios para hacer lo que ya Él nos mandó hacer. En vez de obedecer esperan confirmación.

La secuencia bíblica es: a la instrucción le sigue un hombre obediente, y a éste le sigue la presencia de Dios. ¡La unción se incrementa por medio de la obediencia!

La revelación crece con la obediencia.

Dos milenios atrás el Señor nos encargó la misión de predicar el evangelio al mundo entero. Cuando Dios ordena algo, espera que se cumpla. Hasta tanto se obedezca, no hay una nueva revelación. Quizás ésta sea la razón por la que Dios no les está hablando a muchos cristianos.
Surge, como consecuencia, la pregunta obligada: ¿estás predicando?
El mundo y el mismísimo Satanás intentarán frenarte en esta tarea, pero si te animas a obedecer, prepárate para disfrutar de la unción y de la revelación que acompañarán a la obediencia. No necesitas un ángel que te diga qué hacer para el reino de Dios y el futuro de la iglesia. ¡Ya conoces las prioridades!
Mientras nosotros esperamos miles de personas agonizan a nuestro alrededor y pasan a la eterna condenación sin esperanza. Emprender la tarea de hacer que el mundo se reconcilie con Jesús es urgente, necesita premura. El diablo nos tiene entretenidos con muchas actividades dentro de la iglesia a fin de mantenernos lejos de la evangelización.
Predicar la Palabra de Dios le hace mucho daño a Satanás. Cuando comiences a predicar con pasión verás que algunas personas se opondrán y hasta se manifestarán en tu contra; pero también verás los cielos abiertos y un fluir de Dios sobre tu vida que te vigorizará, renovará y llenará de gozo.
No podemos justificar nuestra negligencia por no predicar. Incluso la oración misma, que es vital, no debe sustituir al evangelismo.
Como dijo Suzette Hattingh: “¡La oración sin evangelismo es como una flecha disparada al aire!”. “Si tenemos reuniones de oración deberán acompañarse de un esfuerzo por evangelizar”, Reinhard Bonnke.

La necesidad es el llamamiento.

El pastor Bill Wilson es el fundador de Metro Ministries International en Brooklyn Nueva York, una iglesia que semanalmente predica el evangelio de Cristo a más de 20.000 niños.
Su visión es alcanzar a los niños y jóvenes que viven en los vecindarios más peligrosos y violentos de la gran ciudad, y lo está logrando.
En una ocasión le preguntaron cómo había sido llamado a trabajar en Nueva York. Él simplemente respondió que Dios no lo había llamado. “Hay gente que ha llegado a depender de lo que conocemos como ‘el llamado’ de Dios. Si estás esperando alguna revelación sobrenatural o algún rayo del cielo para que guíe tu futuro, lo más seguro es que te quedes esperando para siempre. He conocido a muchas personas que han esperado toda su vida a que Dios les hable. Piensan: “Si no escucho la voz del Señor, no me debo comprometer en ningún ministerio”.
Un sinnúmero de cristianos bien intencionados han muerto esperando que Dios los llame a hacer algo, pero nunca hicieron algo mientras esperaban. Sin duda que Dios puede hablar a través de una zarza ardiendo o de una columna de fuego, pero no podemos esperar una señal de esa magnitud.
¿Qué harías si tu casa comenzara a quemarse y tus hijos estuvieran dentro? ¿Dirías: “no voy a entrar a menos que Dios me lo indique”? ¡No! Entrarías a toda prisa porque tus hijos necesitan ser rescatados.
Eso mismo es lo que me motivó cuando decidí ir a Nueva York. Estoy convencido de que la necesidad es el llamamiento. Yo no respondí a un llamado audible, actué ante una situación alarmante.
¿Quieres un llamado de Dios? Lo puedes obtener enseguida. Abre tus ojos ante alguna necesidad que hay alrededor tuyo, después da un paso al frente y dedica tu vida a ese proyecto.
Así es como se responde al llamado de Dios. El Señor no quiere que estés sentado mientras esperas respuestas. Levántate y actúa.
Es posible que no puedas arreglar el mundo, pero tus acciones pueden tocar la vida de alguien.
En realidad, es muy sencillo, solo que, al igual que tantas otras cosas en la vida, lo hemos complicado”.5
Dios está esperando por nosotros. Hasta tanto no salgamos del camino de la desobediencia y nos centremos en la evangelización no habrá avivamiento.
“Salgamos al mundo a rescatar a los perdidos, antes de que tengamos que ser rescatados nosotros mismos”.
Imagínate lo que sucedería si dejáramos brillar la luz que llevamos dentro. El mundo sería totalmente diferente, de eso estamos seguros.

Intenta grandes cosas para Dios, espera grandes cosas de Dios.

Jesús demostró que su mayor preocupación y única prioridad era la evangelización del mundo.
Antes de ascender a la gloria Jesús recordó a sus discípulos la misión de ser promotores del evangelio en el mundo entero. “Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos… en Jerusalén… y hasta los confines de la tierra”, Hechos 1:8 (NVI).
¿Obedecieron los discípulos el pedido de Jesús? Solo en parte. Durante más de una década se dedicaron a predicar en Jerusalén, al pueblo judío. Sin embargo, algunas personas sí obedecieron: “… Unos varones de Chipre y de Cirene… hablaron… a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús. Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor”, Hechos 11:20-21.
Las personas que predicaron por primera vez a los gentiles permanecen en el anonimato. ¡La Iglesia primitiva dio el paso más trascendental en el cumplimiento de la misión y no conocemos los nombres de los valientes que obedecieron, excepto que procedían de Chipre y Cirene! Ellos pasaron a la historia como anónimos precursores del evangelio.
“Puede que los nombres de esos pioneros cristianos no figuren en los libros de historia; pero están en el Libro de la Vida del Cordero”, Guillermo Barclay.
Sabemos que Pedro predicó a los judíos en Pentecostés y Felipe a los samaritanos. Pero no conocemos quiénes fueron los que se atrevieron a predicar deliberadamente y por primera vez a los gentiles. Estas personas conquistaron el corazón de Dios y, aunque no sabemos sus nombres, Dios sí los conoce.
Obreros obedientes e ignotos existen también hoy en día. Ellos contribuyen a que el evangelio se predique y la visión del reino sea extendida. No les interesa si sus nombres son reconocidos, solo les importa que el trabajo se haga y que Dios esté contento.
Otra virtud de las personas que compartieron el evangelio más allá de Jerusalén fue su enorme pasión. Los que fueron dispersados a causa de la persecución llegaron hasta Antioquía; en vez de resignarse por ser perseguidos manifestaron su fuego y pasión.

Preguntas para pensar y actuar

📝 Te sugerimos anotar tus pensamientos en un cuaderno personal.

  • ¿Estás esperando algo que Dios ya te pidió que hagas?
  • ¿Con quién puedes compartir hoy el Evangelio?
  • ¿Qué temores te están frenando para obedecer?
  • ¿Estás priorizando actividades dentro o fuera de tu ministerio en la iglesia por sobre la evangelización?
  • ¿Crees realmente que la necesidad es el llamamiento?

DINÁMICA SUGERIDA

Hasta romper el silencio.

Materiales necesarios:

  • Tu cuaderno de notas. 📝
  • Lapicera o marcador. 🖊️
  • Tu celular. 📱
  • (Opcional) Un pequeño obsequio simbólico (tarjeta, golosina, nota escrita). 🍬 📄

Desarrollo:

  • Dibuja un círculo en el centro de la hoja y escribe tu nombre. Luego, alrededor, dibuja entre 5 y 8 círculos más pequeños con nombres de personas de tu vida cotidiana (familia, vecinos, compañeros, comerciantes que ves seguido, etc.).

🚶‍♀️Ahora viene la acción:

  • Durante el día, acércate intencionalmente al menos a 2 o 3 de esas personas. No empieces directamente con algo “espiritual”, sino con una acción concreta: saludar con interés genuino, ayudar en algo, regalar el pequeño obsequio o simplemente escuchar con atención.
  • En medio de esa interacción, busca una oportunidad natural para mencionar algo de Dios (una frase sencilla, una verdad, una invitación, una palabra de ánimo con sentido espiritual o compartir un testimonio breve de lo que Dios hizo en tu vida). No fuerces la conversación, pero tampoco retrocedas si se abre la puerta.
  • Después de cada encuentro, marca en tu hoja a quién ya has alcanzdo.

Cierre:

  • Al finalizar el día, mira tu “mapa” y reconoce que Dios ya comenzó a moverse a través tuyo en tu entorno cercano. Haz una oración corta entregando cada persona a Dios y disponiéndote a seguir alcanzando a las que faltan.

🚀 Si quieres llevarla a otro nivel:

  • Elige una de esas personas y proponte hacer algo más intencional (visitarla, invitarla a tomar algo,).

DESAFÍO PARA ESTE DÍA

  • Da un paso hoy sin esperar confirmación.
  • Comparte el evangelio al menos con una persona.
  • Identifica una necesidad y actúa inmediatamente.
  • Reemplaza la pasividad por obediencia activa.
  • Confía en que Dios irá contigo cuando actúes.

ORACIÓN

“Señor, gracias por tu presencia y por tu Palabra; reconozco el llamado que me haces de predicar el Evangelio. Guíame para saber a quién y cómo debo compartir de Jesús, a hablar de mi testimonio personal y compartir un versículo bíblico sin vergüenza, y sin demoras. Sé que tu mandato es claro con respecto a ir por todo el mundo y predicar la Buena Noticia de Salvación por medio de Jesucristo, y eso incluye a mi familia, mis vecinos y mi lugar de trabajo/estudio. No quiero callarme más, sino derribar toda fortaleza de intimidación creada por el enemigo en mi mente que me impide ser obediente a tu voluntad para mi vida. Anhelo que tu presencia me guíe y acompañe en cada paso al hacerlo, en el Nombre poderoso de Jesús, amén y amén.

LECTURA SUGERIDA

A continuación, te dejamos lecturas relacionadas con el tema del Evangelismo.

Por supuesto, no son de lectura obligatoria, pero sin dudas enriquecerán tu experiencia de preparar tu corazón para adentrarte en el apasionante mundo de la lucha espiritual utilizando las armas espirituales.

“Dios habla bajito: Claves para escuchar a Dios” – Prédica: 26.08.2018 – PDF

“Se necesitan obreros” – Libro: “Dios habla, yo lo escuché” – Capítulo 11 – PDF

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EBOOK - OBSEQUIO

Los pecados del Espíritu.

«…Porque el Señor es todo ternura y compasion», Santiago 5:11 (CAS). ¡Que maravillosa expresion! ¡Que realidad tan reconfortante! Frente a la maldad de nuestro corazon Dios no se detiene, sino que desea quitar de en medio aquello que impide la comunion, la intimidad con el y su bendicion. Como dijo un notable escritor del siglo XVII: «Ahogare tus pecados en mi misericordia y derramare todo lo que tengo para que no se diga que mi bien ha sido vencido por tu mal».

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