SEMANA 6
Sumergiéndonos en las profundidades de Dios
DIA 5 – Extraordinaria comunión con el Espíritu Santo
Lo que queremos lograr en este día
- Permitir que Dios moldee nuestro carácter a través del quebrantamiento para ser instrumentos útiles en Sus manos.
- Comprender que es en la escuela del quebrantamiento donde Dios nos enseña a morir a nosotros mismos y a crecer en la relación con Él.
- Aprender a depender completamente del Espíritu Santo y no de nuestras fuerzas.
- Desarrollar una comunión íntima y constante con el Espíritu Santo.
- Rendir nuestra voluntad para que prevalezca la voluntad de Dios.

TEXTOS CLAVE:
- “… Él me quebró… y me hizo pedazos. Después me usó…”, Job 16:12 (NTV).
- “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón…”, Salmo 34:18.
- “El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado…”, Salmo 51:17 (NVI).

REFLEXIÓN
Te sugerimos buscar en tu biblia los diferentes versículos citados. Puedes anotar tus pensamientos y lo que Dios te revele en un cuaderno personal.
Introducción al quebrantamiento.
Una de las oraciones más peligrosas que podemos hacer es: “Señor, úsame”. Si lo decimos de verdad, Dios empezará un proceso de quebrantamiento que nos llevará por un maravilloso viaje y una hermosa aventura de fe.
La palabra ‘quebrantamiento’ es una de las menos usadas en los púlpitos y una de las más impopulares del cristianismo. Pero sin esta experiencia olvidémonos de ser personas útiles para Dios. El Señor no puede usar a quien no esté totalmente quebrantado y totalmente rendido a Él. “Así dijo el Alto y Sublime… Yo habito… con el quebrantado y humilde de espíritu…”, Isaías 57:15. Jesús dijo: “… El grano de trigo, a menos que… muera, queda solo. Sin embargo, su muerte producirá… una abundante cosecha de nuevas vidas”, Juan 12:24 (NTV).
El fruto del quebrantamiento.
¿Qué quiso decir Jesús? Que si queremos tener una vida repleta de frutos para Dios deberíamos dejar que la voluntad de Dios prevalezca sobre la nuestra.
El fruto del quebrantamiento es un avivamiento. Durante el despertar galés de 1904 la canción que se escuchaba frecuentemente en los labios de las personas quebrantadas era: “doblégame más y más a los pies de Jesús”.
Hombres quebrantados usados por Dios.
Todas las personas grandemente usadas por Dios fueron quebrantadas antes de ser usadas.
Pedro: Reparemos en Pedro. Apoyado en sus propias fuerzas prometió fidelidad a Jesús; sin embargo, lo negó tres veces esa misma noche, Mateo 26:75.
Pedro necesitó una inyección de perdón y gracia para transformarse en un líder de corazón quebrantado. Justo lo que Dios necesitaba para hacer de él un poderoso avivador del primer siglo.
Moisés: ¿Y qué decir de Moisés? Al igual que Pedro se creía suficientemente capaz como para iniciar solo el trabajo que Dios le había encomendado. Fracasó rotundamente.
Dios lo tomó en sus brazos, lo llevó al desierto, lo inscribió en la escuela de la oración y el quebrantamiento y, después de 40 años de trabajo duro, estuvo listo para ser el más grande legislador que haya tenido Israel.
¿Qué tuvieron en común Moisés y Pedro? Ambos fueron quebrantados después de un rotundo fracaso.
¿Has fracasado en tus intentos por servir a Dios? No te quedes allí llorando tus miserias. Entierra el yo y permite que Dios empiece un proceso que te llevará sin dudas a la mejor temporada de tu vida.
David: Otro personaje bíblico de corazón quebrantado fue David. Gracias a su dependencia del Señor, Israel vivió la mejor época de la historia. La Biblia dice:
“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”, 2º Crónicas 7:14.
¡El quebrantamiento cierra las puertas del infierno, abre el cielo y hace que Dios descienda!
Quebrantamiento o desmenuzamiento
Ahora bien, el propósito de Dios es quebrantarnos y no desmenuzarnos. ¿Cuál es la diferencia?
Jesús lo explicó muy bien:
“… ¿Nunca habéis leído en las Escrituras: la piedra que desecharon los arquitectos… ha venido a ser cabeza del ángulo?… por tanto os digo, que el reino de Dios… será dado a gente que produzca los frutos de él. El que cayere sobre esta piedra será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará” Mateo 21:42-44 (VM).
Cristo es la piedra principal del templo espiritual que es la Iglesia y los creyentes son las piedras vivas que forman ese edificio. Pero claro, ya que fuimos tomados del mundo somos como piedras que necesitan ser trabajadas para ser útiles en ese edificio.
El maestro arquitecto pasa mucho tiempo labrando cada piedra para que encaje en el lugar que corresponda. Si una piedra se niega a ser debidamente labrada, entonces tiene poco valor y simplemente es reducida a polvo.
El quebrantamiento de Dios no es para aniquilarnos sino para hacernos útiles a sus propósitos. Si resistimos la mano del labrador el resultado será el desmenuzamiento, o lo que es lo mismo, no tenemos valor alguno en los planes eternos de Dios.
Dejemos que Dios le dé forma a nuestra vida. No resistamos el cincel del creador. El período de quebrantamiento no es el fin, sino un camino que nos conduce a un nuevo y glorioso comienzo.
Jesús y Getsemaní.
Pensemos en Jesús. Su voluntad fue quebrantada antes de transformarse en un instrumento de salvación para todo el mundo: “Padre, si quieres, te pido que quites esta copa de sufrimiento de mí. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía” Lucas 22:42 (NTV).
Getsemaní significa prensa de aceite. La prensa no se detiene hasta que el olivo haya exprimido todo su aceite. La prensa aprieta hasta que quebranta.
Pero cuidado, quebrantamiento no significa lágrimas. Cada vez que alguien llora decimos “está quebrantado”. El verdadero quebrantamiento llega cuando nuestra voluntad está hecha añico.
Cuando la voluntad de Dios prevalece sobre la voluntad de una persona, llore o no, podemos decir que está quebrantado. Aprendamos la lección: ¡somos llamados a vivir absolutamente entregados, absolutamente confiados, absolutamente sometidos y absolutamente comprometidos con Dios! Debemos estar completamente rendidos a sus pies si pretendemos que Él pueda usarnos poderosamente.
Comunión con el Espíritu Santo.
La amistad íntima con el Espíritu Santo.
El segundo gran requisito para ser útiles en las manos de Dios es la comunión con el Espíritu Santo. “La maravillosa gracia del Maestro Jesucristo, el amor extravagante de Dios y la amistad íntima del Espíritu Santo, sea con todos ustedes” 2ª Corintios 13:14 (The Message, versión del inglés).
Observa lo que el gran apóstol Pablo desea para los creyentes: “gracia maravillosa”, “amor extravagante” y “comunión íntima con el Espíritu Santo”.
Jesús dijo: “… A ustedes les conviene que me vaya. Porque si no me voy, el Espíritu… no vendrá…” Juan 16:7 (TLA).
Al principio de su ministerio Jesús les dijo a sus discípulos que lo siguieran, pero al final de sus días les pidió que no lo hicieran porque adónde Él iba ellos no podían ir todavía, Juan 13:36. En su lugar, Jesús les dijo que el Espíritu Santo los guiaría, Juan 16:13.
Jesús les estaba dando otro líder. El Espíritu Santo comenzaría a dirigir la iglesia y los creyentes dependerían de Él para cumplir la tarea encomendada por el Señor, Hechos 2:33.
Cuando Dios el Hijo se fue, Dios el Espíritu Santo vino y todavía Él está aquí haciendo su obra.
Trabajar con Dios.
El Espíritu Santo puede bendecirnos cuando leemos las Escrituras, dirigirnos a testificar de Cristo, ungirnos cuando predicamos; pero si deseamos tener comunión íntima con Él, necesitamos orar. El error más común que cometemos en nuestro afán por darle frutos a Dios es trabajar apoyados en nuestras capacidades y dones. Sin embargo, no hemos sido llamados a trabajar para Dios sin la ayuda de Dios.
¡Hemos sido llamados a trabajar con Dios! Jesús dijo: “… el que no trabaja conmigo, en realidad, trabaja en mi contra” Mateo 12:30 (NTV).
Cuando nos unimos a Dios en el trabajo para Dios, los resultados son maravillosos.
¿Cuántas codornices hubiera cazado Israel sin el viento que Dios envió empujándolas al campamento?
Trabajemos con el Espíritu Santo como lo hicieron los primeros creyentes: “Nosotros somos colaboradores de Dios…” 1ª Corintios 3:9 (BLPH).
No es lo mismo trabajar para Dios que trabajar con Dios. No tenemos problema con la idea de trabajar para Dios, incluso muchas veces ‘hacemos que Dios trabaje para nosotros’ cuando emprendemos un proyecto y esperamos que Él nos bendiga sin haber buscado antes su voluntad.
Decidir junto al Espíritu Santo.
¿Es posible trabajar con el Espíritu Santo? Para los creyentes de la primera iglesia era algo absolutamente normal.
Un día se reunieron para decidir el futuro de los creyentes gentiles y dijeron:
“Pues nos pareció bien al Espíritu Santo y a nosotros…” Hechos 15:28.
Los apóstoles no tomaban ninguna decisión independientemente del Espíritu Santo.
¿Hacemos nosotros lo mismo? ¿Podemos decir que cada decisión que tomamos en la vida es el resultado de un consenso con el Espíritu Santo?
El anhelo del Espíritu Santo.
El Espíritu Santo lo era todo para aquellos primeros creyentes. No es difícil entender ahora por qué Pablo bendice a la iglesia de Corintio para que tengan comunión íntima con el Espíritu Santo.
Todos, pero TODOS los grandes hombres de Dios en la Biblia tuvieron una relación muy estrecha y profunda con el Espíritu Santo e hicieron de esa relación una prioridad en su vida.
El mismo David dijo: “… No me quites tu Espíritu Santo” Salmo 51:11 (NTV).
Él sabía muy bien lo que había pasado con Saúl cuando el Espíritu lo abandonó. El Espíritu Santo estaba siempre presente en las actividades, ministerios y reuniones de aquella primera iglesia. El Espíritu desea tener con nosotros la misma relación amigable que tenía con aquellos primeros creyentes. Es más, Él lo desea más que nosotros.
“El Espíritu que él ha hecho habitar en nosotros nos anhela celosamente” Santiago 4:5
Conclusión.
Dios dijo: “… No hace falta que seas poderoso, ni necesitas un gran ejército; lo único que necesitas es mi espíritu…” Zacarías 4:6 (TLA).
¿No te gustaría comenzar una amistad con el Espíritu Santo como tuvieron aquellos primeros creyentes? ¡Él lo anhela más que tú!
Preguntas para pensar y actuar
Te sugerimos anotar tus pensamientos en un cuaderno personal.
- ¿Hay áreas de tu vida donde todavía te resistes al quebrantamiento de Dios?
- ¿Estás trabajando solamente para Dios, o verdaderamente estás trabajando con Dios?
- ¿Tu relación con el Espíritu Santo es cercana e íntima, o superficial?
- ¿Qué decisiones estás tomando sin consultar al Espíritu Santo?
- ¿Estás dispuesto a rendir completamente tu voluntad a la voluntad de Dios?

DINÁMICA SUGERIDA
Barro en las manos del alfarero.
Materiales necesarios
- Un poco de arcilla, barro o masa moldeable.
- Una mesa y una silla.
- Tu cuaderno de notas y una lapicera.
- Una Biblia.
Desarrollo
- Siéntate solo en silencio con el barro o la masa en tus manos.
- Durante varios minutos intenta moldear una vasija, figura o recipiente mientras piensas en aquellas áreas de tu vida donde todavía te cuesta obedecer o rendirse completamente a Dios.
- Luego aprieta el barro con fuerza hasta deformarlo completamente, simbolizando cómo Dios quebranta el orgullo, la autosuficiencia y la voluntad humana en tu vida para volver a formar algo nuevo.
- Después, vuelve a moldear el barro desde cero, entendiendo que Dios no te destruye para abandonar, sino para formarte nuevamente conforme a Su propósito eterno.
- Finalmente lee los siguientes versículos:
“El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado…” Salmo 51:17 (NVI).
“… No hace falta que seas poderoso, ni necesitas un gran ejército; lo único que necesitas es mi espíritu…” Zacarías 4:6 (TLA).
- En tu cuaderno de notas escribe “Señor, moldéame como Tú quieras en…” (completa la frase con el área donde reconoces que debes ser moldeado).
Cierre
Deja la figura moldeada en algún lugar visible como recordatorio de una vida hecha de nuevo y puesta en las manos del Señor.
DESAFÍO PARA ESTE DÍA
- Consulta al Espíritu Santo antes de tomar cada decisión importante.
- Dedica diariamente un tiempo específico para tener comunión íntima con Dios.
- Rinde toda área donde veas orgullo, autosuficiencia o resistencia delante del Señor.
- Disfruta de trabajar con Dios y no solamente para Dios.
- Permanece sensibles a la voz y dirección del Espíritu Santo cada día.

ORACIÓN
“Dios Padre amado, gracias por la obra que haces en mi vida. Anhelo ser como barro en tus manos, para que moldees mi carácter y cada área de mi vida conforme a Tus propósitos eternos. Comprendo que debo pasar por el quebrantamiento para que gobiernes todo mi ser y muera a la carne y a mis propios deseos. Quiero aprender a depender totalmente del Espíritu Santo y no de mis propias fuerzas. Que pueda practicar las diferentes disciplinas espirituales para alimentar una relación constante y creciente de intimidad contigo. Que siempre prevalezca en mi vida Tu voluntad, y no la mía. Oro en el Nombre de Jesús, amén y amén”.
LECTURA SUGERIDA
A continuación te dejamos artículos relacionados con el quebrantamiento y la humillación.
Por supuesto, no son de lectura obligatoria, pero sin dudas enriquecerán tu experiencia de preparar tu corazón para adentrarte en el apasionante mundo de la lucha espiritual utilizando las armas espirituales.